Papel pintado ¿Por qué no?

El papel pintado es el gran olvidado de la decoración pero poco a poco está convirtiéndose en una opción más como la pintura, y es que, es una elección muy estética y aporta muchas posibilidades.

papel pintado

Compartimos con vosotros 5 ventajas para escoger el papel pintado.

  1. Gran variedad
  2. Fácil de aplicar
  3. Resistente
  4. Fácil de limpiar
  5. Cubre imperfecciones

Su aplicación es muy simple ¡y a continuación os explicamos como hacerlo!

papel

¿Qué necesitas?

  • Un cúter
  • Un rodillo para esquinas
  • Cepillos
  • Cola especial
  • Papel Pintado

Si ya lo tienes todo listo, ¡nos ponemos manos a la obra!

pared

Comprueba que la pared está completamente seca para, a continuación, comenzar a extender la cola con ayuda del cepillo. De este modo, lo iremos extendiendo bien de manera que quede una capa uniforme por toda la pared.

El siguiente paso consiste en medir la pared y, con un margen de cinco centímetros, empezar a cortar el papel en tiras. Para ello, lo mejor es usar un cúter para que las líneas sean lo más rectas posibles.

Poco a poco, iremos pegando el papel con ayuda de los cepillos, estirando bien para eliminar posibles arrugas y bolsas de aire. Siempre va a sobrar un poquito de papel en el rodapié, por lo que con algo que sea completamente recto, como un nivel, marcamos bien y con un cúter cortamos el trozo que sobre.

Cuando empapelamos una pared grande, es común encontrarnos algún enchufe o interruptor. Por esto, tanteamos donde está el enchufe y realizamos un primer corte con el cúter. No hace falta que sea perfecto pues, después, con un cúter más pequeño, iremos rematando.

Y por último, con un rodillo pequeño vamos repasando el papel para evitar las arrugas y conseguir que quede perfectamente pegada.

¡Ya está!

Ahora solo tienes que elegir que muebles combinan más con tu papel pintado.