¿Cómo Pintar Puertas de Madera?
Cómo Pintar Puertas de Madera

Cada elemento que está dentro de tu casa es importante. Desde las bisagras hasta las grandes paredes y lámparas. De esta forma, las puertas forman parte esencial dentro de la estética de toda tu casa. Ellas son las encargadas de darle diseño y estilo a un lugar ya que marcan la entrada a cualquier espacio de la casa.

El tiempo pasa de igual manera para todos. Los objetos se ven afectados por la acción del tiempo sobre ellos y su superficie. Puede que el material se deteriore o pierda un poco de color conforme van pasando los años. Pero sin temor alguno, la pintura ha llegado para salvarnos y ayudarnos a revitalizar esos elementos de nuestros espacios que más lo requieren.

Pintar puertas no es tan sencillo como solo tomar una brocha y dar pinceladas de arriba hacia abajo. Para lograr hacerlo de forma profesional y correcta, hoy te daremos una serie de consejos que te serán bastante útiles para lograrlo.

Consejos a seguir

Las puertas son la presentación de cualquier estancia. Es de los primeros elementos que vemos antes de entrar en un sitio y se encargan de crear expectación sobre la decoración y estilo que puede tener un lugar. Son el umbral que conecta el exterior con el interior de la habitación. Cuidar su apariencia es importante.

1. Consigue los materiales necesarios

Antes de comenzar a pintar las paredes debes hacer una lista de los materiales que utilizarás y buscarlos. Lo ideal es que los tengas a mano para que puedas hacer un trabajo fluido sin detenerte a buscar alguna otra herramienta. Algunos de los materiales necesarios son:

  • Un trapo limpio
  • Lijas
  • Cinta de Pintor
  • Imprimante
  • Brocha o Rodillo
  • Pintura

Ahora que ya tienes los materiales, el siguiente paso es revisar la superficie de la puerta que vas a pintar.

2. Inspección de Superficies

Antes de comenzar a pintar las puertas de madera, debes tener en cuenta que pueden llegar a presentar suciedad, desperfectos o rasguños. Eso hace que sea necesario repararlas, limpiarlas y arreglarlas por completo. Si la puerta presenta huecos, hay que repararlos con masilla de madera.

Otro consejo es revisar la superficie en profundidad. Si hay algún desnivel debido a humedad o algún problema de ajuste con la cerradura, entonces puedes aprovechar para repararlo y lijarlo.

3. Retira Elementos Accesorios

Ahora que ya tienes tus materiales y revisaste todas las superficies, es momento de que retires los picaportes y demás accesorios que pueda tener tu puerta. El motivo es que así podrás pintar de manera más cómoda la puerta y te ahorrarás el tener que estar limpiando las manillas y cerraduras después.

Hay personas que incluso retiran la puerta del marco para pintarla con más comodidad. Esto también puedes hacerlo dependiendo de qué tan factible y cómodo es para ti. Otra opción que te damos es cubrir los picaportes, cualquier bisagra que este al igual que pestillos con cinta de pintor. Al hacerlo, los estarás protegiendo de las manchas de pintura.

Lo que debes tener en cuenta es que para despegar la cinta deberás utilizar una cuchilla ya que la pintura y la cinta crearan una unión cuando comiences a pintar. Esa unión puede ser fuerte pero una cuchilla te ayudara a despegar la cinta. Así tendrás un trabajo más refinado.

4. Elige la Pintura

Escoger el color del que vas a pintar es bastante importante ya que te ayudará a tener un mejor acabado. Los tonos claros sobre madera oscura necesitan de al menos 4 capas finas para que el color se fije bien. Los tonos medios o cualquier color oscuro solo va a requerir de 3 capas. La pintura debes escogerla en función del lugar donde colocarás la puerta.

Si es una puerta de interiores tienes más tipos de pinturas para escoger. Pero si es una puerta que se colocarás en el exterior debes elegir solo pinturas que soporten climas exteriores. Por otro lado, calcula la cantidad de pintura que vas a necesitas. Es importante que no falte pintura ya que la nueva que compres para tapar los huecos puede que no sea del mismo tono inicial.

5. Lijar la Superficie

La pintura de la puerta debe lijarse antes de empezar a pintar.  El objetivo es matizar la pintura superior. Puedes lijar con una maquina lijadora o con una lija de mano.

Al hacer esto, no se pretende quitar la pintura anterior sino crear una superficie de plana que ayuda a la nueva a pintura para que se adhiera mejor. Cuando ya se termine de lijar, retira el polvo con un cepillo suave y sella con un trapo húmedo.

6. ¡A pintar!

Es momento de que tomes las brochas, mojes sus primeros dos centímetros en poca pintura y comiences a dar la primera mano. Cada capa de pintura debe ser fina para que así se logre un acabado regular y uniforme que te dará un genial resultado final. Pinta de arriba hacia abajo con suaves pinceladas. En caso de utilizar un rodillo, asegúrate de escurrirlo bien antes de pasarlo por la puerta. Así evitarás cualquier tipo de mancha en el suelo o algún hilo de pintura indeseado cayendo.

7. Capa – Lijar – Siguiente Capa

Deja que la capa inicial se seque por completo. Si aplicas una capa fina de pintura, la pintura debería de secarse en menos de dos horas. Después de que toda la pintura se seque, coge una lija suave y pásala por la pintura recién colocada. Esto te ayudara a crear superficie de perfecta de nuevo para la segunda capa.

Debes repetir este proceso hasta que logres aplicar mínimo las tres capas necesarias en la puerta. (Consulta las indicaciones del fabricante)

8. Finalizando el trabajo

Cuando ya todas las capas hayan sido aplicadas, debes esperar que la pintura seque por completo. Cuando ya todo está seco es que podrás retirar la cinta de pintor y volver a colocar la puerta en su lugar. Hay quienes aplican un pequeño barniz o brillo para la madera para darle un poco de brillo a la puerta.

¡Ya estás listo para pintar todas tus puertas!

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