¿Cómo Pintar Aluminio? en 4 Pasos

Dentro de los hogares, edificios y lugares comerciales podemos ver grandes superficies de aluminio. Como material, este elemento se ha caracterizado por tener mucho protagonismo y por decorar de forma muy bonita y creativa.

El aluminio es un material bastante útil en el mundo y se puede pintar. Gracias a sus propiedades, se puede convertir en un gran elemento de decoración interior y exterior. Suele tener gran presencia en el hogar ya que incluso se pueden hacer muebles, sillas, mesas y estatuas con este material.

En el campo de la construcción es bastante utilizado y es habitual ver que el color plata metalizado rodea diferentes zonas de un mismo espacio. Sus acabados son variados pero siempre se opta por el metalizado. Pero si de algo estamos seguros, no tiene por qué ser plateado todo el tiempo. Tú mismo puedes cambiar el color del aluminio optando por otro tipo de colores  ¡Atrévete a darle un toque diferente!

¿Cuáles pasos debes seguir para pintar el aluminio?

Pintar el aluminio puede ser sencillo si sigues la lista de pasos que te daremos a continuación. Cada paso tiene su propio propósito y todos juntos buscan crear una nueva pieza de aluminio que encaje con tu concepto de decoración.

1. Lijar el Aluminio

Para realizar este paso debes utilizar una lija suave. Este tipo de lija te ayudará a conseguir un resultado final excelente y con el acabado que buscas. La lija se va a utilizar para pulir todos los desperfectos que puedan existir sobre la superficie del aluminio. Cualquier desnivel, abultamientos o algún relieve indeseado que esté sobre la superficie podrá ser eliminado gracias a este paso de lijar.

Uno de los beneficios de lijar la superficie de aluminio es que permite crear mayor agarre para el producto que hay que aplicar en el siguiente paso. Luego de que se acabe con todo el lijado se debe pasa un paño disolvente que ayude a eliminar los restos y polvillo producto del lijado. Un buen consejo es que, antes de que comiences a lijar, limpies la superficie con un paño seco para retirar cualquier sustancia que pueda estar sobre ella.

2. Imprimación

Con la imprimación se busca preparar a la superficie del aluminio para que pueda pintarse. La idea de la imprimación es preparar a la superficie para que la pintura se pueda adherir mucho mejor a ella.  Cuando se habla de imprimación, se trata de la aplicación de un producto, de aspecto transparente, que permite lograr el objetivo antes mencionado.

A pesar de que existen pintura de alta adherencia sobre aluminio, ejemplo la pintura de poliuretano, igualmente se recomienda cumplir con el paso de la imprimación de metales. La imprimación ayuda a que la pintura se vea mejor tanto en acabado como en intensidad de colores. También ayuda a que en un futuro la pintura no se empiece a caer o descamar.

3. ¡Aplica la Pintura!

Ha llegado el paso que has estado esperando. Una vez la imprimación haya secado correctamente. Debes aplicar la pintura. Para esto debes buscar pintura especial para aluminio o metales en general. No importa si es pintura al agua o al disolvente. Una vez elijas tu tipo de pintura, comprueba la fluidez del líquido y al constatar que está lo suficientemente diluida, empieza a aplicarla.

La pintura puede aplicarse o con un rodillo o un brocha. Todo va a depender del tamaño de la superficie que desees cubrir ya que un rodillo te ayuda a abarcar más terreno mucho más rápidamente que una brocha. Para pintar, primero debes aplicar una capa con mucha paciencia. Trata de aplicar la misma presión sobre la brocha o rodillo de pelo fino para que la intensidad de color sea la misma en todas las zonas.

Si es necesario, puedes aplicar una segunda capa para asegurarte de que la pintura ha cubierto por completo todo el color plateado metalizado. La pintura que se aplica sobre el aluminio debe dejarse secado al menos unas seis horas. Este es el tiempo prudente para asegurarte de que todas las capas han secado adecuadamente y que la pintura se ha fijado muy bien.

Puedes utilizar brochas, rodillos de peo fino, sprays, pistolas de pintura… Todo dependerá de que sea lo que se te hace mucho más cómodo sobre esa superficie.

NOTA: Debes prestarle especial atención a la pintura que vas a elegir para el aluminio.  Este metal no es un material poroso por lo que su superficie no permite una buena adhesión de la pintura si no aplicas una imprimación antes. Una buena alternativa para pintar aluminio es la pintura con base de látex.

4. Limpia las Herramientas

Todas las herramientas utilizadas deben limpiarse al terminar la jornada. Este es el paso final para asegurarte de que has hecho un buen trabajo. Las herramientas pueden limpiarse con la ayuda de disolvente para que la pintura se pueda retirar sin problemas. Se recomienda el uso de disolvente ya que el agua no va a retirar por completo la pintura de poliuretano y siempre quedarán restos que harán que tus herramientas se comiencen a deteriorar.

Cuando las estés limpiando, debes tener cuidado de que no tocar el disolvente con las manos. Esta sustancia es bastante corrosiva para la piel y puede tener efectos secundarios sobre ti. Cuando ya hayas aplicado el disolvente, utiliza un papel de cocina para secar las herramientas. Retira el exceso de disolvente con mucho cuidado y luego déjalas airearse por unos 5 minutos.

Ahora ya puedes guardarlas en tu caja de herramientas o en sus estuches individuales.

Consejos Finales

Al principio se mencionó que el aluminio es un metal NO poroso por lo que debes elegir con cuidado la pintura que utilizaras. Normalmente, las pinturas especiales para metales son bastante explícitas en sus portadas sobre el hecho de que sirven para pintar estos materiales.

A pesar de que este tipo de pinturas son un poco más costosas, te garantizan una gran duración de la pintura a diferencia de las pinturas acrílicas que son menos resistentes que las sintéticas.

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